El encuentro comenzó con ritmo y muchas canastas en transición. Empezamos dominando y, salvo algún triple del rival y algún mal balance defensivo, teníamos las ideas claras. No obstante, no fuimos capaces de sacarle todo el rédito que nos habría gustado y nos fuimos del primer cuarto con solo 2 puntos de ventaja.
Con el paso de los minutos, los ritmos del partido fueron cambiando. En estos ritmos no nos sentíamos tan cómodos. Además, algunas imprecisiones y fallos en los tiros y las finalizaciones hacían que no nos fuéramos con una renta mayor al descanso.
En la segunda mitad, quisimos cambiar el ritmo de alguna manera, pero ocurrió todo lo contrario. Benidorm nos comió la pequeña ventaja y llegó a ponerse 5 puntos arriba. Sin embargo, supimos reaccionar. Nos pusimos el mono de trabajo y sacamos la energía desde donde queríamos: desde atrás. Pico y pala durante un último cuarto donde, aunque nos hicieron 14 puntos, vimos defensas impecables que nos dieron la energía suficiente para encontrar buenos tiros en situaciones que nos eran favorables.
Estoy contento por la victoria, pero mucho más por ver el equipo que queremos ser en defensa. Supimos parar sus puntos fuertes y, aunque no fue un partido brillante en ataque, supimos ser sólidos defensivamente. Seguimos el camino. Gracias, afición. ¡Vamos! 


